Bari en Navidad tiene un atractivo que pocas ciudades pueden ofrecer: aquí se veneran las reliquias de San Nicolás, el obispo cuya leyenda dio origen a Papá Noel. Su fiesta, el 6 de diciembre, abre la temporada antes de que amanezca, con chocolate caliente en las calles del casco antiguo.
Bari vive la Navidad con un encanto discreto. Entre las luces del casco antiguo frente al mar, la tradición de San Nicolás y la cercanía a los trulli, la ciudad invita a disfrutar de una escapada diferente.
- Fechas de inicio: desde el 6 de diciembre, con los puestos del casco antiguo hasta pasada Navidad y los de Piazza Umberto hasta Reyes
- ¿Dónde encontrarlo?: en el paseo de la muralla de Bari Vecchia (Via Venezia y Piazza Mercantile) y en Piazza Umberto
- ¿Cuál es el mejor momento visitarlos?: entre semana, a partir del anochecer
- ¿Qué día se debe evitar?: el 25, con autobuses urbanos solo por la mañana
- ¿Qué probar?: cartellate, popizze y sgagliozze
El 6 de diciembre: la fiesta de San Nicolás abre la Navidad en Bari
El día grande de la Navidad barese no es el 25, sino el 6 de diciembre. La basílica de San Nicolás abre de madrugada para la misa del alba, a la que acuden peregrinos católicos y ortodoxos, porque el santo es venerado por las dos iglesias. Mientras tanto, una procesión de antorchas sale de Parco 2 Giugno y cruza la ciudad hasta la basílica. Cuando termina la misa, las vecinas de Bari Vecchia sirven chocolate caliente a quienes llegan con la procesión, acompañado de sgagliozze (cuadrados de polenta frita) y popizze (buñuelos cubiertos de azúcar).
Por la noche llega el otro gran momento del día, el encendido del árbol de Piazza del Ferrarese, con unas 50.000 luces, que marca el arranque oficial de la temporada y de los mercados. Por eso, si puedes elegir, merece la pena llegar el día 5 por la tarde. Quien aterriza el 7 encuentra los puestos montados, pero se ha perdido justo lo que hace distinta a esta ciudad.
Mercado de Navidad de Bari
El Mercado de Navidad de Bari abre el día de San Nicolás y se reparte en dos zonas con calendario distinto, algo que conviene tener en cuenta al elegir fechas. Los puestos del casco antiguo recogen poco después de Navidad, mientras que los de Piazza Umberto aguantan hasta Reyes.
En la muralla del casco antiguo: Via Venezia y Piazza Mercantile
El mercado principal se monta sobre la Muraglia, el paseo que recorre la antigua muralla de Bari Vecchia junto al mar, y llega hasta Piazza Mercantile. Son una treintena de puestos de artesanos y comida, donde predominan los belenes y las figuras de terracota. Es pequeño y se ve en un rato. Aun así, recorrerlo al anochecer, con el Adriático a un lado y las casas iluminadas al otro, es una experiencia que no ofrecen los mercados de plaza. En la última edición, los puestos desmontaron el 26.
En Piazza Umberto: el Villaggio di Babbo Natale

En Piazza Umberto, ya en el barrio moderno, se instala el Villaggio di Babbo Natale, con casetas de madera, la casa de Papá Noel, talleres y espectáculos infantiles. Abre por la tarde entre semana y durante todo el día los fines de semana, y sigue montado hasta el 6 de enero. Si viajas con niños, es la parada principal. Y si llegas después del 26, es el único mercado navideño que encontrarás abierto en el centro.
En los puestos y en las pastelerías merece la pena buscar estos dulces y frituras:
- Cartellate: espirales de masa frita bañadas en miel o vincotto (mosto cocido).
- Sasanelli: galletas con forma de piedrecita, hechas con vincotto, cacao y canela.
- Popizze: buñuelos redondos cubiertos de azúcar, la versión navideña de las pettole.
- Sgagliozze: cuadrados de polenta frita que las señoras de Bari Vecchia preparan en la calle.
Luces de Navidad en Bari y en los pueblos de los trulli

Las calles comerciales se iluminan mucho antes que el árbol, desde finales de octubre en la última edición. Las más vistosas son Via Sparano, Via Argiro y Corso Vittorio Emanuele, y también se decoran los accesos a Bari Vecchia. Como anochece hacia las cuatro y media, el mejor plan es pasear por el centro a última hora de la tarde y cruzar después al casco antiguo.
La gran diferencia entre Bari en Navidad y la del resto del año está en el mar. En verano, la playa urbana de Pane e Pomodoro se llena de bañistas; en diciembre tiene un árbol plantado en la arena y actividades los días festivos, y el paseo marítimo se recorre sin calor. Pierdes el baño y las cenas en terraza, pero ganas un casco antiguo más tranquilo, con olor a fritura en cada esquina.
Las luces más espectaculares están fuera de la ciudad. Alberobello, a unos 50 kilómetros, proyecta luces sobre los tejados cónicos de sus trulli y monta su propio mercado del 6 de diciembre a Reyes, en Villa Donnaloja y Largo Martellotta. Se llega en tren de Ferrovie del Sud Est en algo más de hora y media, pero si quieres quedarte a ver las luces y volver de noche, el coche da mucha más libertad.
Qué está abierto en Bari el 24, el 25 y el 26
El día más complicado es el 25. Los autobuses urbanos de AMTAB solo funcionan por la mañana, con las últimas salidas a primera hora de la tarde, y ese día no hay lanzaderas ni aparcamientos disuasorios. Si tu vuelo aterriza el 25 por la tarde, lleva reservado el traslado al centro, porque no podrás contar con el autobús urbano.
El 24 el servicio también se corta pronto, al caer la tarde, de modo que lo más práctico es cenar cerca del alojamiento. El día de Navidad siguen abiertos la basílica de San Nicolás, para las misas, y el Villaggio de Piazza Umberto ha mantenido en las últimas ediciones un horario especial esos días. El Castello Svevo abrió por la mañana el 25 y el 26 en otros años, pero conviene comprobar su horario antes de ir.
El 26, Santo Stefano, también es festivo en Italia, aunque la ciudad recupera el ritmo: vuelven las lanzaderas y la gente sale a la calle. En la última edición fue además el último día de puestos en la muralla, así que, si vas por el mercado del casco antiguo, no lo dejes para después.
Nochevieja en Bari
La gran fiesta de fin de año se celebra en Piazza Libertà, con un concierto gratuito que Canale 5 ha retransmitido en directo en varias ediciones. Los fuegos artificiales se lanzan sobre el mar, de modo que, si la plaza está llena, la Muraglia y Piazza del Ferrarese son buenos sitios para verlos. Conviene llegar pronto.
El 1 de enero, después de la Marcialonga, hay quien se da el primer baño del año en Pane e Pomodoro. Ten en cuenta que ese día los autobuses repiten el horario reducido del 25.
Cuándo hay más gente en Bari y qué zona elegir para dormir
Hay tres momentos en los que Bari se llena de verdad. El 6 de diciembre junta a los peregrinos de San Nicolás con todos los que acuden al encendido del árbol. La Nochevieja llena Piazza Libertà y el paseo marítimo. Y los fines de semana de diciembre, Via Sparano y la muralla se llenan de gente haciendo compras. Entre semana, en cambio, Bari en Navidad se recorre con calma.
Para dormir, el casco antiguo o los alrededores de Piazza del Ferrarese tienen una ventaja clara: te dejan a un paseo de la basílica para la misa del alba y te evitan depender de los autobuses el 25 y el 1 de enero.
¿Qué fechas elegir para ir a Bari en Navidad?
La mejor semana es la del 6 de diciembre. Si llegas el día 5, vives la misa del alba y el primer encendido del árbol, encuentras los mercados recién montados y tienes el 8, festivo en toda Italia, para escaparte a Alberobello.
La alternativa es ir entre el 27 de diciembre y el 1 de enero, por la Nochevieja, aunque probablemente ya sin puestos en la muralla. Las fechas menos recomendables son del 24 al 26, cuando el transporte se reduce al mínimo. Bari en Navidad se disfruta más al principio o al final de las fiestas que en los días centrales.