Turín en Navidad 2026: No te pierdas sus mercados navideños

Turín monta un solo mercado navideño de verdad, el de Piazza Solferino, y es lo más flojo de sus fiestas. Lo que justifica el viaje son las Luci d’Artista, obras de luz de artistas contemporáneos que la ciudad cuelga sobre plazas y puentes desde finales de octubre. Por eso Turín en Navidad compensa si vas a por luces y cafés históricos, y decepciona si lo que buscas son casetas.

Las fechas se reparten así: las luces se encienden a finales de octubre y siguen hasta mediados de enero, mientras que el mercado de Piazza Solferino abre la primera semana de diciembre y aguanta hasta Reyes. Si quieres un mercado grande, el más cercano está en Asti, a 30 o 40 minutos en tren. Abre antes, desde mediados de noviembre, y recoge poco antes de Navidad.

Mercado de Navidad de Turín

Muchas guías todavía citan las casetas de Piazza Castello, pero dejaron de ser la referencia con las obras de via Roma. Hoy el mercado de Navidad de Turín se reparte entre el recinto municipal de Piazza Solferino y el barrio de anticuarios de Borgo Dora, más algún puesto benéfico como el Mercatino di Adisco, en via Lagrange. Fuera de la ciudad, Asti y Stupinigi completan la oferta. Los datos de las tablas son los de la última edición; suelen repetirse, pero conviene comprobarlos antes de ir.

Villaggio di Natale en Piazza Solferino

Es el mercado principal y el único con fechas estables. Reúne casetas de artesanía y comida alrededor de una pista de hielo natural, y tiene una casa de Papá Noel que funciona bien con niños. Los sábados por la tarde se llena de familias, de modo que el mejor momento es el mediodía entre semana, cuando se recorre con calma y con un vin brulè, el vino caliente con especias, en la mano.

FechasDe la primera semana de diciembre a Reyes
Días especialesEl 25, las fuentes no coinciden; conviene comprobar si abre
DóndePiazza Solferino, en el centro
EntradaGratuita; la pista de hielo es de pago

Balon y Borgo Dora

El Balon es el mercado histórico de antigüedades de Borgo Dora, el barrio que hay junto a Porta Palazzo, el gran mercado de abastos de la ciudad. Reúne hasta 200 puestos cada sábado y en diciembre hace una edición navideña en domingo. Si buscas un regalo que no vas a ver repetido en otra caseta, es donde yo buscaría. El Cortile del Maglio, un patio cubierto del mismo barrio, también suele sumar puestos de artesanía, aunque con fechas que cambian de un año a otro. Eso sí, ve de día, porque de noche la zona se vacía y no tiene buena fama.

FechasTodos los sábados; la edición navideña, un domingo de diciembre
DóndeBorgo Dora, junto a Porta Palazzo

Il Magico Paese di Natale, en Asti

Es el mercado grande que Turín no tiene: más de cien casetas en Piazza Alfieri, la plaza principal de Asti. Como abre sobre todo los fines de semana, conviene cuadrar la excursión con un sábado o un domingo. El mismo evento lleva la casa de Papá Noel al castillo de Govone, al que es mejor llegar en coche.

FechasDe mediados de noviembre a poco antes de Navidad, sobre todo en fin de semana
DóndePiazza Alfieri, en Asti, a 30 o 40 minutos en tren desde Porta Nuova, la estación central de Turín

Natale è Reale, en Stupinigi

Más cerca, en las afueras de Turín, la Palazzina di Caccia de Stupinigi, el antiguo pabellón de caza de los Saboya, celebra Natale è Reale en días sueltos, antes de que Turín tenga montado su propio mercado. El mercadillo se monta en las antiguas caballerizas, así que la visita se puede combinar con el palacio.

FechasAlgunos días hasta mediados de diciembre
DóndeCaballerizas de la Palazzina di Caccia de Stupinigi, a las afueras de Turín

Del 8 al 23 de diciembre: luces y calendario de Adviento en Turín

Hasta el 8 de diciembre, dentro de la ciudad apenas hay más que las luces y el Luna Park de Parco Dora, una feria de atracciones que viene bien si vas con niños. El 8, día de la Inmaculada y festivo en Italia, se encienden el árbol del Palazzo Civico, el ayuntamiento, y el belén con figuras del ilustrador Emanuele Luzzati. Ese día empieza además un puente en el que la ciudad se llena de italianos de escapada.

Pasado el puente, del 9 al 23, llegan las mejores semanas de Turín en Navidad, con todo montado y sin el gentío de los festivos. Las Luci d’Artista son unas treinta obras de artistas contemporáneos que desde 1998 sustituyen a las guirnaldas de toda la vida. Se encienden hacia las cinco de la tarde y se ven gratis, paseando.

Las instalaciones fijas se enlazan en una ruta de unas dos horas. Sale de Piazza Castello y baja por via Po bajo Palomar, la obra de Giulio Paolini. Después cruza el puente Vittorio Emanuele I, donde está el neón de Joseph Kosuth, y sube al Monte dei Cappuccini, la colina del convento al otro lado del Po, donde brillan los Piccoli spiriti blu de Rebecca Horn. Desde ese mirador se ve la serie de Fibonacci de Mario Merz, que sube por la cúpula de la Mole Antonelliana, la torre que hace de símbolo de la ciudad.

Hay dos paradas más fuera de la ruta. El Boschetto di Natale, un pequeño bosque de abetos en maceta que después se replantan, se ha trasladado a la via Roma peatonal. Y junto a la catedral, cada tarde del 1 al 25 de diciembre, los bomberos suben en escalera a abrir una ventana del calendario de Adviento gigante, un castillo dibujado también por Luzzati. Si vas con niños, llega un cuarto de hora antes para coger sitio.

Turín en Nochebuena y el día de Navidad: qué abre y qué cierra

La tarde del 24 cierran las tiendas, y el 25 lo hacen casi todos los museos, el Museo Egizio y los Musei Reali incluidos. Por eso son los dos días que conviene evitar si vas justo de tiempo. Las excepciones son la Mole, que alberga el Museo Nazionale del Cinema, y el MAUTO, el museo del automóvil: en las últimas Navidades abrieron el 25 por la tarde, y media ciudad acaba allí. Compra la entrada con antelación y reserva mesa para comer, porque muchos restaurantes cierran ese día.

La GTT, la empresa municipal de autobuses, tranvías y metro, pasa a horario festivo. El 26, Santo Stefano, también es festivo en Italia, pero la mayoría de museos vuelven a abrir.

Nochevieja y Befana en Turín

El concierto municipal de fin de año ya no se hace en Piazza Castello. Ahora se celebra bajo techo en el Inalpi Arena, el pabellón donde se juegan las ATP Finals de tenis. Es gratis, pero hace falta una reserva que sale a primeros de diciembre y se agota muy rápido. El pabellón está junto al estadio Olímpico, fuera del centro, y esa noche cuesta encontrar taxi, así que conviene tener pensada la vuelta. En las casas, pasada la medianoche, se toma cotechino, un embutido de cerdo cocido, con lentejas.

El 1 de enero hay concierto de Año Nuevo en el Teatro Regio, la ópera de la ciudad. El 6 llega la Befana, la bruja buena que en Italia trae regalos a los niños, y con ella se desmonta casi todo. Las luces son lo último que queda de Turín en Navidad y aguantan hasta mediados de enero.

Qué comer, beber y comprar en Turín

Turín es ciudad de chocolate y de cafés históricos, y en estas fechas hay unos cuantos nombres que conviene buscar:

  • El bicerin, café con chocolate y crema servido en vaso pequeño, en el Caffè Al Bicerin, abierto desde 1763.
  • Los gianduiotti y los Cri Cri, los bombones de chocolate y avellana típicos de la ciudad.
  • El panettone de Galup, con glaseado de avellana, y los dulces diminutos de la pastelería Stratta, abierta desde 1836.
  • Los agnolotti del plin, pasta rellena cerrada con un pellizco, y, para estómagos valientes, la bagna cauda, una salsa caliente de ajo y anchoa en la que se mojan verduras.
  • El bonèt, un flan de chocolate y amaretti, de postre, y el vermut, que se inventó aquí, antes de cenar.

Los gianduiotti conviene comprarlos en una chocolatería y no en una caseta del mercado, porque la calidad es mejor y el precio, parecido.

Cuándo hay más gente en Turín y dónde dormir

Frente al resto del año, Turín en Navidad suma luces y resta horas de calle. Las noches rondan los 0 °C, a menudo con niebla, y los más de 12 kilómetros de soportales del centro sirven de refugio para seguir paseando. Los museos están más tranquilos que en primavera, con una excepción: la Mole, que en fiestas agota las entradas. Si quieres mi opinión sobre la ciudad más allá de estas fechas, la tienes en si merece la pena visitar Turín.

El alojamiento se encarece en el puente de la Inmaculada y otra vez en Nochevieja, y entre medias vuelve a precios normales. Como las luces se ven de noche, que es cuando más frío hace, compensa dormir en la franja entre Piazza Castello, via Roma y Porta Nuova, desde donde se vuelve andando. Tienes zonas y hoteles en dónde alojarse en Turín.

¿Compensa esperar a la semana del 25 para ir a Turín?

No, salvo que busques la ciudad vacía. Entre el 9 y el 20 de diciembre Turín en Navidad lo junta todo: las luces encendidas, el mercado de Piazza Solferino abierto y Asti todavía con casetas los fines de semana, sin las colas del puente ni las tarifas de fin de año.

La semana del 25, en cambio, tiene más calma y menos mercados. Asti ya ha recogido, el 25 cierra casi todo y la Mole se llena. Tiene sentido si la enlazas con Nochevieja y la Befana. Si lo que buscas es un viaje solo de casetas, Bolzano, en el Tirol del Sur, está mejor servida.

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