El Mercado de Navidad de Riga se ve en una hora, y por eso convence. Es una cuarentena de casetas en Doma laukums con artesanía hecha en Letonia, se pasea sin empujones y el viaje sale más barato que una escapada a Viena. Riga en Navidad sorprende más de lo que promete, y tiene una baza que muchos mercadillos europeos no ofrecen: no recoge en Nochebuena.
Compensa para dos o tres noches, mejor entre el 26 y Nochevieja, cuando en buena parte de Europa las casetas ya están desmontadas. Si buscas el tamaño de los grandes mercados alemanes, te quedará corto.
Mercado de Navidad de Riga

El principal se monta a finales de noviembre a los pies de la catedral y aguanta hasta los primeros días de enero. Su árbol se enciende el primer domingo de Adviento. Si solo tienes una tarde, el Mercado de Navidad de Riga en Doma laukums es el sitio, y muy cerca, frente a la Casa de los Cabezas Negras, una placa en el empedrado recuerda el árbol que, según la ciudad, decoró allí un gremio de mercaderes en 1510.
Lo interesante es lo que se vende. Manoplas de lana con dibujos letones, cucharas talladas, velas de cera de abeja, ámbar y piparkūkas, la galleta de jengibre que aquí lleva pimienta negra.
Para comer, pide pelēkie zirņi ar speķi, guisantes grises con tocino, el plato navideño del país. Los pīrāgi de tocino y cebolla se comen andando y el Black Balsam caliente ayuda con el frío. Los puestos cobran precios de Europa occidental y alguno solo acepta efectivo.

Los viernes pincha un DJ, los sábados actúan coros y los domingos suena folk. Con niños iría el sábado por la tarde, porque la cabaña de Papá Noel, el carrusel y los ponis están en la misma plaza.
Al otro lado del Daugava, Kalnciema Quarter monta mercado de artesanos los sábados de diciembre y el mercado cubierto de Āgenskalns lo hace los fines de semana. Son más pequeños y de productor local.
La pista de hielo del parque Esplanāde es gratuita si llevas patines, y allí mismo se alquilan. En las últimas temporadas se ha montado un sendero de luces junto al canal y Bastejkalns, el paseo nocturno que yo haría. El 21 de diciembre se celebra el solsticio arrastrando un tronco que luego se quema. Y para entrar en calor, This Place Doesn’t Need A Name, en Šķūņu iela, se convierte cada año en bar navideño.
Qué abre y qué cierra en Riga en los días navideños clave
En Letonia son festivos el 24, el 25 y el 26, y la Nochebuena es la noche en que las familias cenan juntas y se dan los regalos. Si quieres cenar fuera ese día, yo reservaría con antelación.
Lo mejor de Riga en Navidad es que el mercado de Doma laukums abre esos tres días con horario de festivo. El transporte público pasa al horario de fin de semana y los grandes centros comerciales suelen abrir el 25 con horario reducido.
El día que evitaría para compras es el 1 de enero. Cierran casi todos los centros comerciales y el mercado no abre hasta mediodía.
En Nochevieja, el ayuntamiento ha llenado en los últimos años varias plazas del casco antiguo con DJs y proyecciones en las fachadas, y el mercado aguanta hasta pasada la medianoche. Algunas temporadas el transporte ha sido gratuito el 31 y el 1, así que compruébalo antes de ir.
¿Cuánto vale dormir en Riga en navidad?
Riga es de las capitales con mercado navideño más baratas para una escapada de invierno, sobre todo por hotel y vuelo, porque comer en las casetas cuesta lo mismo que en otras ciudades. Para Nochevieja reservaría pronto.
Dormiría en el casco antiguo, a pie de Doma laukums, porque cada vuelta al hotel te ahorra frío. La alternativa es el barrio Art Nouveau de Alberta iela, a unos veinte minutos andando. Al otro lado del río caminas mucho más.
¿A quién le compensa este viaje?
Riga en Navidad encaja si te vale un mercado pequeño con artesanía local, o si quieres alargar la Navidad hasta Nochevieja cuando otros destinos ya han apagado las luces. Funciona con niños y con presupuesto ajustado.
No la elegiría para ver la ciudad a fondo. Oscurece a media tarde y el frío corta, así que el viaje se reduce al casco antiguo iluminado, mientras que en verano tienes luz hasta muy tarde para recorrerla entera. Para pasar una semana de mercado en mercado, Alemania te dará más.