Filipinas es de esos destinos donde equivocarse de mes se paga caro. Más de siete mil islas repartidas en tres grandes regiones significan que el mismo día puede haber sol firme en una punta del archipiélago y ferris amarrados en la otra, así que la mejor época para viajar a Filipinas no es un detalle que se resuelva al final. Yo la decidiría antes de mirar vuelos, porque de ella dependen los tours de island hopping que vas a poder hacer, lo que pagas por los hoteles y la cantidad de gente que te vas a encontrar en El Nido o en Boracay.
Hay respuesta clara y voy a dártela sin rodeos. Hay también un matiz que importa mucho y que casi nadie coloca al principio, y es geográfico, porque el sur del país tiene su estación seca justo cuando el resto se moja. Con eso resuelto, el calendario se ordena solo.
Los mejores meses para ir a Filipinas
Febrero y marzo. Si tengo que quedarme con dos meses del calendario filipino son esos, y con febrero por delante. Caen en plena estación seca para las zonas turísticas clásicas, el mar suele estar calmado, la visibilidad bajo el agua se pone entre las mejores del año y todavía no ha entrado el pico de calor de abril y mayo. Se libran también del momento más denso de turismo interno, que llega con las vacaciones escolares filipinas.
Enero juega en la misma liga y a veces sale más barato, así que si dudas entre enero y febrero la diferencia real es pequeña. La ventana amplia que consideraría segura va de diciembre a mayo, y ahí coincide casi todo el que escribe sobre la mejor época para viajar a Filipinas. Dentro de esa franja cada mes tiene su carácter propio, y de eso va el resto del artículo.
El clima en Filipinas y sus dos estaciones
El clima es tropical, lo que implica calor y humedad los doce meses. La estación seca abarca de noviembre a mayo en la mayor parte del país, con lluvias mucho menores en Palawan, Visayas y Luzón, y la húmeda va de junio a octubre. Dentro de la seca conviven dos momentos bastante distintos que vale la pena separar.
El primero es el llamado invierno filipino, de noviembre o diciembre a febrero, cuando domina el monzón del noreste. Nada de frío. Las medias diurnas rondan los 30 grados y solo refresca de verdad en zonas de altura como Banaue o Baguio, que a mil quinientos metros se queda en torno a los 18 grados. El segundo es el verano filipino, de marzo a mayo, los meses más secos del año y también los más calurosos, con hasta 35 grados en algunas zonas y mayo como el más cálido de todos.
Las temperaturas del archipiélago se mueven entre 21 y 32 grados según la región, con una media anual cercana a los 26 y enero como el mes más fresco. Entender estas dos caras de la estación seca resuelve buena parte de la duda sobre la mejor época para viajar a Filipinas. Y hay un detalle del invierno filipino que suele pasarse por alto. Ese monzón del noreste levanta mala mar en El Nido y Coron entre diciembre y febrero, lo que cancela los tours que exigen más navegación, incluida la expedición de varios días que une Coron con El Nido.
Qué islas elegir según el mes
Este es el bloque que de verdad desatasca la planificación. En un archipiélago de este tamaño casi ningún mes es malo del todo, porque lo que falla en una zona funciona en otra. El norte de Luzón, con Banaue, Batad y Sagada, las Visayas centrales, con Cebú, Bohol, Siquijor y Boracay, y todo Palawan comparten calendario, y su mejor tramo va de diciembre a mayo.
El sur cambia las reglas por completo. En Siargao, Dinagat y Camiguin la estación seca es aproximadamente la opuesta, de junio a noviembre, con diciembre, enero y febrero como los meses más lluviosos. Ahí está la salida para quien solo puede viajar en verano europeo. Bohol encaja bien en esa combinación por su cercanía a Camiguin.
Las Visayas orientales funcionan aparte. Samar, Leyte y Biliran reciben la humedad del Pacífico sin una estación tan marcada, igual que la costa este de Luzón, de modo que puede llover en cualquier momento del año. No las pondría en el centro de una ruta de dos semanas.
La temporada de tifones y cómo la manejaría
Merece bloque propio porque es el mayor miedo de quien busca la mejor época para viajar a Filipinas y también el mayor malentendido. La temporada de tifones se extiende de julio a noviembre, con agosto como pico teórico y con septiembre y octubre como los meses que en la práctica acumulan más fenómenos. Que exista el riesgo no equivale a que vayas a vivir uno.
Lo habitual son las consecuencias en cadena. Vuelos internos reprogramados, ferris que no salen y excursiones marítimas suspendidas por seguridad, sobre todo en El Nido, Coron o Balicasag. La trayectoria de un tifón se conoce con cinco o siete días de margen, tiempo suficiente para reordenar etapas si el viaje no va cosido con conexiones demasiado justas. Mi regla para esos meses es simple. Nunca un ferry el mismo día que un vuelo internacional.
Cuándo viajar a Filipinas para gastar menos
De julio a noviembre. Es la franja más económica del año y la diferencia se nota de verdad, con alojamientos que pueden bajar en torno a un 30 por ciento y vuelos internos más asequibles. La contrapartida ya la conoces, porque es justo el tramo de lluvia y de riesgo meteorológico.
Existe un punto medio que me parece el mejor negocio del calendario. Enero y febrero juntan clima seco con precios contenidos, porque el gran salto de gasto llega después, cuando arrancan las vacaciones locales. Si buscas la mejor época para viajar a Filipinas con presupuesto ajustado y sin renunciar al buen tiempo, ese es el hueco.
Los meses con más gente en las islas
La afluencia sube de enero a mayo y se dispara en marzo, abril y mayo. Es el verano filipino, con vacaciones escolares y laborales, y el turismo interno llena playas y vuelos domésticos. Súmale el Año Nuevo Chino, porque chinos y coreanos son los grandes visitantes del archipiélago.
Los otros dos tapones del año son la Navidad y la Semana Santa. Filipinas es el país con más católicos de Asia y en esas fechas se moviliza entero, con hoteles y vuelos al alza y disponibilidad muy justa en islas de oferta limitada como Siquijor, Camiguin o Siargao. Reservar con antelación deja de ser un consejo y pasa a ser obligatorio. Febrero tiene bastante turismo asiático, aunque la presión resulta menor que en los meses que vienen detrás.
Festivales que justifican mover las fechas
Enero es el mes fuerte. Concentra el Sinulog de Cebú y el carnaval de Kalibo, los dos festivales más espectaculares del país, y por sí solos dan argumento para colocar ahí el viaje. En abril cae el Moriones de Marinduque, dentro de Semana Santa.
Octubre remonta con el MassKara de Bacolod y el Lanzones Festival de Camiguin, que encaja de maravilla con la estación seca del sur. Quien vaya buscando olas tiene su cita entre mediados de septiembre y mediados de octubre en Siargao, cuando se celebra el campeonato más importante de la isla.
Cuándo no ir a Filipinas
Septiembre y octubre. Si tuviera que tachar dos meses del calendario serían esos. La lluvia va y viene, pero son los meses que acumulan más fenómenos meteorológicos serios y el riesgo real está en la logística, con frentes capaces de dejarte tres días parado en una isla esperando un ferry. Con dos semanas de viaje, eso duele.
Mayo tiene un problema distinto. Es el mes más cálido del año y se lleva bien en la playa, aunque se hace muy pesado en cuanto el itinerario incluye ciudades, arrozales o muchos traslados. Abril anda cerca, con máximas que en algunas zonas llegan a los 35 grados. Después están la Navidad y la Semana Santa, que yo evitaría por cartera y por agenda más que por clima.
Ahora el matiz honesto. Todos esos meses tienen su público. Septiembre y octubre son el mejor momento del año para Siargao, con olas de campeonato y estación seca en el sur. Julio y agosto reparten precios bajos, verde intenso y sitios vacíos a quien acepte reordenar sobre la marcha. Y mayo, si el plan es solo playa y buceo, sigue siendo excelente por la visibilidad bajo el agua.
Filipinas en enero
Arranca el año con lo mejor de la estación seca. Es el mes más fresco del calendario, la lluvia resulta mínima y las islas están cómodas antes de que llegue el calor de verdad. Los precios se mantienen razonables, lejos todavía del pico de primavera. El Sinulog de Cebú y el carnaval de Kalibo lo convierten en el mes más festivo del país. Excelente elección, con la única pega del viento del noreste en El Nido y Coron.
Filipinas en febrero
Mi mes favorito para este país. Repite el patrón de enero con temperaturas algo más cálidas, cielos limpios y mares tranquilos, que es exactamente lo que necesitas si el viaje gira en torno al buceo o al island hopping. Circula bastante turismo asiático, aunque la presión queda por debajo de la de los meses siguientes. Los precios aguantan moderados. Si solo puedo darte un mes, te doy este.
Filipinas en marzo
Empieza el verano filipino y con él la mejor racha de mar en calma del año. La visibilidad bajo el agua toca máximos, el viento se apacigua y las expediciones largas en barco, como la que une Coron con El Nido o el tour de Balabac, encuentran sus condiciones ideales. Esa perfección se paga doble, porque suben el termómetro y la ocupación con las vacaciones locales. Si la Semana Santa cae dentro del mes, reserva con mucha antelación.
Filipinas en abril
Calor serio. Las máximas alcanzan los 35 grados en algunas zonas y la lluvia sigue escasa, de manera que las playas de Boracay, Cebú y Palawan están en su mejor versión mientras las ciudades y los arrozales se vuelven duros. Es temporada muy alta local, con festividades y vacaciones escolares filipinas por medio. El Moriones de Marinduque es el gran evento del mes. Buen mes para playa, mal mes para ruta larga por tierra.
Filipinas en mayo
El mes más cálido del año cierra la estación seca. Las lluvias siguen bajas en la mayor parte del país y la primera mitad conserva condiciones marítimas muy buenas, aunque hacia el final ya se intuye el monzón del suroeste. El puente de mayo dispara la demanda interna. Mayo también abre la buena temporada de Siargao y Dinagat en el sur. Lo aceptaría solo con un plan centrado en el mar.
Filipinas en junio
Mes de transición y de decisiones. Las lluvias entran con fuerza por el norte y van avanzando con las semanas, mientras Cebú y su entorno se mantienen bastante más secos que el resto. Bajan los precios y baja la gente, algo que para muchos compensa. El sur ya está en su buen momento. Viable con flexibilidad, poco recomendable si el itinerario depende de barcos en Palawan.
Filipinas en julio
Aquí la lluvia ya manda en buena parte del archipiélago, con chubascos intermitentes que suelen alternarse con claros. Arranca también la temporada de tifones. Los alojamientos y los vuelos internos entran en su tramo más barato del año, aunque llegan bastantes viajeros extranjeros a los sitios conocidos. Siargao, Dinagat y Camiguin son la jugada inteligente del mes.
Filipinas en agosto
Se parece mucho a julio en volumen de lluvia y marca el pico teórico de la temporada de tifones, con la salvedad importante de que en el sur del país es plena estación seca. Es el mes que más dudas genera y también el que más matices tiene, porque la elección de isla lo cambia todo.
Filipinas en septiembre
El mes más delicado del calendario. Las lluvias pueden ser fuertes, la probabilidad de tifón está entre las más altas del año y las cancelaciones de ferris y vuelos son un escenario real. Frente a eso, Siargao vive su mejor momento, con las olas del campeonato desde mediados de mes. Precios bajos y sitios tranquilos. Lo descartaría para una primera ruta por Palawan y Visayas.
Filipinas en octubre
La lluvia empieza a retirarse y la última parte del mes suele mejorar de forma clara, aunque queda inestabilidad y sigue habiendo riesgo de fenómenos fuertes. Es un mes con dos caras muy marcadas según dónde estés. El MassKara de Bacolod y el Lanzones Festival de Camiguin son motivos culturales de peso, y el sur mantiene su buena racha. Para el resto del país, esperaría un mes más.
Filipinas en noviembre
Se abre la estación seca y se nota. Predomina el buen tiempo, entra el monzón del noreste con su aire más fresco y la probabilidad de tifón cae bastante, sin desaparecer del todo. Los precios siguen contenidos durante buena parte del mes, antes de la subida navideña. Es un mes de transición que algunos años arrastra inestabilidad, pero cuando sale bien sale muy bien.
Filipinas en diciembre
Temperaturas agradables, riesgo de tifón ya muy bajo y estación seca consolidada en Luzón, Visayas y Palawan. El pero es doble. Filipinas vive la Navidad como pocos países del mundo, con lo que hoteles y vuelos se disparan y la disponibilidad se estrecha, y el monzón del noreste puede complicar el mar en El Nido y Coron. La primera quincena, antes del atasco navideño, es el momento a buscar.
¿Cuándo viajar a Filipinas según tu viaje?
Con presupuesto ajustado, julio y noviembre son tus meses, asumiendo lluvia y margen en el itinerario. Si lo que quieres es clima fiable sin pagar el pico, enero y febrero. Para buceo, visibilidad y expediciones largas en barco, de marzo a mayo, con el calor y la ocupación como precio a pagar. Y si viajas con niños o buscas tranquilidad, esquiva marzo, abril, la Navidad y la Semana Santa, y mira hacia noviembre o febrero.
Si solo puedes moverte en verano europeo, la mejor época para viajar a Filipinas dentro de tus fechas existe y está en el sur, con Siargao, Dinagat y Camiguin en plena estación seca entre julio y septiembre. Todo el archipiélago tiene su momento. Solo hay que acertar con la isla y el mes a la vez.