Juego de tronos en Girona, guía por reinos de todos los escenarios

La mayoría de guías te vende los escenarios de Juego de Tronos en Girona como una lista de calles bonitas. El dato que casi nadie pone por delante es más raro. Esta ciudad no interpreta un lugar de la ficción, interpreta tres, y los tres caben en el mismo barrio medieval. Puedes pasar de un continente a otro en cuatro minutos andando.

El rodaje de la sexta temporada convirtió el casco antiguo en Braavos, en Desembarco del Rey y en Antigua. Aquí tienes qué escenas corresponden a cada reino y cuánto de lo que sale en pantalla existe fuera del ordenador.

Qué se rodó en Girona y cuándo

HBO trabajó aquí entre agosto y septiembre de 2015. El resultado no es un cameo. Girona sale en ocho de los diez episodios de la temporada y suma cerca de media hora de metraje, lo que coloca los escenarios de Juego de Tronos en Girona entre los conjuntos con más peso de toda la serie.

El reparto por reinos es desigual. La mayor parte del metraje es Braavos, con Arya Stark de protagonista casi absoluta. Antigua se resuelve en un único escenario del último capítulo.

Braavos, la huida de Arya paso a paso

Casi todo lo que se filmó aquí pertenece a la misma secuencia, la ceguera de Arya y la persecución posterior. Es el bloque que concentra más escenarios de Juego de Tronos en Girona. En pantalla salta de un capítulo a otro. Sobre el terreno es un recorrido continuo que puedes seguir en el orden en que le pasa a ella.

Arya ciega en el carrer del Bisbe Josep Cartañà

La encuentras pidiendo limosna en el primer y el segundo episodio, en una calle estrecha que pasa por detrás de la Catedral. Ahí se cruza con Jaqen H’ghar. La escalinata es el punto más fotografiado del recorrido, con gente sentada en el primer peldaño repitiendo la postura. Ojo, porque calles del call como Sant Llorenç o Claveria se le parecen tanto que medio internet las confunde.

El mercado del puerto en el passeig Arqueològic

El mercado donde Arya compra pasaje para salir en barco se montó en el passeig Arqueològic y en el carrer de Ferran el Catòlic. Al fondo asoma la basílica de Sant Feliu, que ahí no es ninguna iglesia. El passeig lo visitarías igualmente sin haber visto la serie.

La persecución por los baños árabes y Sant Domènec

Aquí empieza lo bueno. La Niña Abandonada corre detrás de Arya por la pujada de Sant Domènec, y de ahí sale el plano de las naranjas rodando peldaño abajo. Los baños árabes de Girona en Juego de Tronos aparecen justo después, cuando ella se mete dentro para despistarla.

El edificio no tiene nada de musulmán más allá de la inspiración. Es románico, del siglo XII, y copia la estructura de los baños del norte de África. La sala principal conserva una cúpula sobre columnas que la serie apenas aprovecha.

Vale la pena entrar aunque los baños árabes de Girona en Juego de Tronos ocupen treinta segundos escasos. Es uno de los pocos interiores del recorrido que se visitan por dentro.

El teatro de la plaça dels Jurats y el pont de Galligants

En el quinto episodio, Arya se sienta entre el público de una obra burlesca sobre la muerte del rey Joffrey. La plaza engaña, parece medieval y se construyó en el siglo XX. Fuera de la ficción también programa teatro y conciertos.

El desenlace llega en el pont de Galligants, donde la apuñalan y la tiran a un río que casi siempre baja seco. Cuando sale del agua ya no está en Girona, sino en Carnlough, en Irlanda del Norte.

Desembarco del Rey, la Catedral y el Portal de Sobreportes

La Catedral de Girona en Juego de Tronos hace de Gran Septo de Baelor, y su escalinata sostiene la escena con más extras del rodaje, cerca de doscientos soldados Tyrell. Por ahí sube Jaime Lannister a caballo para frenar el camino de la vergüenza de Margaery.

Llega hasta la plaza cruzando el Portal de Sobreportes y subiendo la Pujada del Rei Martí, dos puntos que salen en plano y que casi nadie identifica. El claustro de Sant Pere de Galligants también se cuela en Desembarco del Rey.

Cuidado con una confusión muy extendida. Mucha gente sitúa en esta escalinata el paseo de la vergüenza de Cersei, rodado en Dubrovnik una temporada antes. La Catedral de Girona en Juego de Tronos entra en escena con otra reina.

Antigua, la biblioteca de Sant Pere de Galligants

El último capítulo trae a Samwell Tarly con Elí y el niño hasta el monasterio, que en la ficción es la biblioteca de Antigua, el centro del saber de los maestres de Poniente.

La coincidencia tiene su punto. El monasterio fue un centro de cultura con monjes copistas, una biblioteca real antes de hacer de biblioteca inventada. Hoy guarda parte del museo arqueológico.

Qué es Girona de verdad y qué añadió el croma

El mar que ves frente a la Catedral de Girona en Juego de Tronos no existe. Ese horizonte marino se añadió en posproducción. Las estatuas de la fachada se taparon con telas y muchas ventanas del entorno se cerraron para borrar el rastro moderno.

En el resto de escenarios el trabajo digital fue mínimo, y por eso reconoces los sitios sin esfuerzo. Los puestos del mercado de Braavos tapaban farolas, señales y todo lo que delatara el siglo XXI.

Cómo se rodó con la ciudad en marcha

Durante aquellas semanas el centro estuvo bloqueado. Calles cortadas, paneles altos para que nadie viera nada desde fuera y un secretismo poco habitual, con vecinos y extras locales metidos en el ajo. Buena parte de lo que hoy se recorre como ruta de Juego de Tronos en Girona se rodó a pocos metros de balcones con la persiana bajada por contrato.

Dos detalles resumen el trabajo. Los escalones de la Catedral se cubrieron con agua y azúcar para que el caballo no resbalara, y el arzobispado dio permiso al saber que ahí no habría desnudos.

¿Cuáles se pueden ver por dentro y cuáles solo desde fuera?

Los interiores con acceso son pocos y conviene saber cuáles antes de organizar la mañana. Los baños árabes de Girona en Juego de Tronos y el monasterio de Sant Pere de Galligants se visitan por dentro, igual que la Catedral. El resto son calle abierta y están ahí a cualquier hora.

Con dos horas largas cubres a pie todo lo que sale en la serie, y media jornada te da para entrar además en los tres interiores. Si solo tienes un rato suelto, quédate con la escalinata de la Catedral y con Sant Domènec, que concentran lo más reconocible de Juego de Tronos en Girona y están a cinco minutos una de otra.

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