Pueblos bonitos cerca de Olite que nunca olvidarás

Cuando duermo en Olite dejo el coche en el aparcamiento gratuito que hay fuera de la muralla y no lo vuelvo a mover hasta que toca salir de excursión. El casco antiguo se recorre en una tarde, así que al día siguiente siempre me sobra tiempo para coger el volante, y de esas mañanas libres ha salido esta lista de pueblos bonitos cerca de Olite que he ido completando en varias escapadas por la Zona Media de Navarra.

Como base, Olite me convence por dos cosas. La primera es el Palacio Real, cuyas torres busco en el horizonte cada vez que vuelvo de alguna excursión. La segunda es la plaza de Carlos III el Noble, donde acabo casi siempre con una cerveza en una terraza mirando hacia el palacio. Todo lo que viene después está a menos de 45 minutos en coche, y lo he ordenado según la dirección en la que salgo del pueblo.

Hacia el norte, por la carretera de Pamplona

Tafalla

Tafalla está a 6 kilómetros y la uso más como desvío que como excursión. Aparco cerca del centro y voy directo a la plaza de Francisco de Navarra, la que allí todos llaman Plaza Nueva, levantada en el solar del palacio de Carlos III el Noble, que ardió en 1813. Me siento en una terraza frente al ayuntamiento y después camino hasta el arco que une el palacio de los Mencos con el convento de las Recoletas, la foto más reconocible de la ciudad.

La dejo para una mañana corta, sin más pretensiones.

Artajona

Artajona fue la gran sorpresa de la zona. En 25 minutos desde Olite ya tienes delante el Cerco, la muralla medieval que corona el cerro con sus torres almenadas en fila. Quedan nueve torres en pie, y paseando junto a los lienzos me paré varias veces a mirar la altura de algunos tramos, que llegan a los 16 metros. Richard Lester rodó aquí parte de Robin y Marian, con Sean Connery y Audrey Hepburn, y viéndolo entiendo la elección.

Lo que más me gustó fue el tejado de la iglesia de San Saturnino. Para subir hay que apuntarse a la visita guiada en la oficina de turismo que hay enfrente, y arriba ves cómo las losas de piedra recogían la lluvia y la llevaban hasta un aljibe dentro del templo. Lo llaman lomo de dragón. De todos los pueblos bonitos cerca de Olite, es el que más recomiendo a quien le tire lo medieval.

Pamplona

Pamplona queda a 42 kilómetros, pero por autovía me planto en unos 34 minutos, menos de lo que tardo en llegar a Estella con la misma distancia. Al ser una capital la planteo de otra manera. Dejo el coche en un parking del centro, empiezo por la Plaza del Castillo, con sus balconadas y el kiosco en medio, y entro en el Café Iruña a ver la estatua de Hemingway. Desde ahí me meto por Estafeta y San Nicolás para hacer ruta de pintxos hasta la hora de volver. Muy recomendable, aunque en julio, con San Fermín, ni me lo planteo como escapada.

Hacia el este, por las colinas de Ujué hasta el río Aragón

Esta es la ruta de pueblos bonitos cerca de Olite que más repito, porque San Martín de Unx queda justo de camino a Ujué y los dos caben en la misma mañana.

San Martín de Unx

Diez minutos de coche y ya estás. Aparco en el parking señalizado junto a la carretera y subo andando entre casas blasonadas hasta la iglesia de San Martín de Tours, en la parte más alta del pueblo. Lo mejor está debajo, en la cripta, a la que se baja por una escalera de caracol y donde seis columnas exentas lucen capiteles con cabezas y hojas. Desde el mirador de la iglesia se ven los viñedos de los que sale su rosado, y antes de seguir hacia Ujué compro unas garrapiñadas. Muy bonito y bastante más tranquilo que su vecino.

Ujué

Ujué es mi favorito de toda la lista. Está a 22 minutos, en lo alto de una montaña, y al subir con el coche ya ves el pueblo entero de piedra caliza agarrado a la cima. Mi consejo es atravesarlo y aparcar en la explanada del final, porque así entras por la parte baja y lo recorres siempre cuesta arriba.

Callejeo por la plaza de la Pilarraña fijándome en las ventanas pequeñas y en los años grabados sobre algunas puertas, y sigo subiendo hasta la iglesia fortaleza de Santa María, románica en origen y rodeada en el siglo XIV por una nave gótica y torres almenadas. Dentro guardan el corazón de Carlos II de Navarra. Recorro el paseo de ronda por las vistas, que en días claros llegan hasta los Pirineos, y me quedo a comer migas de pastor antes de bajar. Espectacular.

Sangüesa

Sangüesa está más lejos, a unos 38 minutos, ya a orillas del río Aragón. Dejo el coche cerca de la calle Mayor y voy hasta la iglesia de Santa María la Real, junto al puente. Su portada románica es de las más trabajadas que he visto en Navarra, y me paso un buen rato buscando entre las figuras la leyenda nórdica de Sigurd y el dragón Fafner, algo que no esperas encontrar en una iglesia navarra. De vuelta paro en la calle de Alfonso el Batallador solo para mirar el alero del palacio Ongay Vallesantoro, con trece canes de animales fantásticos atrapando cabezas humanas. Muy recomendable si te gustan los detalles.

Hacia el oeste, siguiendo el Camino Francés

Es la salida con más historia de estos pueblos bonitos cerca de Olite, porque los tres están sobre el Camino de Santiago, y siempre la hago en el mismo sentido que los peregrinos.

Muruzábal

A Muruzábal llego en unos 34 minutos y al pueblo en sí le dedico poco rato. Paso por delante del palacio del Marqués de Zabalegui, del siglo XVII, con una torre en cada extremo de la fachada, y sigo con el coche un par de kilómetros hasta Santa María de Eunate, que es a lo que vengo. Es una iglesia románica de planta octogonal, sola en mitad del campo y rodeada por una galería de 33 arcos. Rodearla por fuera es lo mejor de la visita y donde saco las fotos. Muy recomendable.

Puente la Reina

Desde Eunate a Puente la Reina hay solo 7 kilómetros, así que siempre los junto en la misma salida (si vas directo desde Olite son unos 36 minutos). Entro andando por la calle Mayor, empedrada y con fachadas de piedra abajo y ladrillo arriba, hasta el puente románico sobre el Arga, de unos 110 metros y más alto en el centro que en los extremos. Lo cruzo, giro a la izquierda y vuelvo por el puente de la carretera, que es desde donde sale la mejor foto. Una pasada.

Antes de irme entro en la iglesia del Crucifijo, que suele estar abierta, para ver su Cristo gótico sobre una cruz en forma de Y. No había visto nada igual en ninguna otra iglesia.

Estella

Estella es la que más lejos me queda en tiempo, unos 42 minutos, y la que más horas me pide de este lado. Recorro la calle Mayor, por donde entraban los peregrinos, hasta la plaza de San Martín y el palacio de los Reyes de Navarra, del siglo XII y uno de los pocos ejemplos de románico civil de la comunidad, con la lucha de Roldán contra el gigante Ferragut tallada en la fachada. Justo enfrente subo la escalinata de San Pedro de la Rúa para ver su claustro. La llaman la Toledo del Norte y, después de callejear un rato entre iglesias y casas blasonadas, me parece un apodo bien puesto. Me gustó mucho.

Muruzábal y Puente la Reina en la misma mañana

Si alguien me pide una combinación para empezar, le mando a Eunate y Puente la Reina juntos. Salgo de Olite temprano, rodeo los arcos de Eunate con calma, conduzco los 7 kilómetros hasta Puente la Reina y cruzo el puente antes de comer. Por la tarde vuelvo a tiempo para la terraza de la plaza de Carlos III.

Ujué y San Martín de Unx los dejo para otra mañana.

Entre todos los pueblos bonitos cerca de Olite que he recorrido, esa pareja es la que mejor funciona en medio día.

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