Rothenburg en Navidad 2026: Toda la información sobre sus mercados navideños

Hacia las cinco de la tarde, cuando los autobuses de excursión vuelven a Múnich, se enciende la ventana de Adviento del Rathaus. Ahí empieza lo bueno. Rothenburg en Navidad compensa si duermes dentro de la muralla, porque su mercado es pequeño y corriente, y lo que justifica el viaje ocurre con las calles vacías.

Hablo de la llamada capital navideña de Alemania, y aun así, en una excursión de un día, lo probable es ver un mercado bávaro más con mejor decorado. Fuera de Adviento el pueblo es el mismo, con más luz y torres abiertas, pero ahora oscurece pronto y el casco iluminado dura muchas horas.

Mercado de Navidad de Rothenburg

El Reiterlesmarkt reúne unas sesenta casetas entre la Marktplatz, el Grüner Markt, la Kirchplatz y el patio cubierto del Rathaus. Abre un viernes de finales de noviembre con la llegada a caballo del Reiterle, el jinete legendario que pasó de acompañar a las almas de los muertos a repartir regalos, y con el encendido del árbol de la plaza. Cierra el 23 de diciembre y descansa el Totensonntag, el domingo que sigue a la inauguración.

Sobre la oferta seré claro. El Mercado de Navidad de Rothenburg funciona desde el siglo XV, pero vende lo mismo que cualquier otro pueblo de Baviera. Yo iría a por lo local: el Glühwein blanco de Franconia, menos dulce que el tinto, y la Fränkische Feuerwurst, una salchicha de medio metro. Las Schneeballen, bolas de masa frita, dividen opiniones. Pruébalas sin grandes expectativas.

Lo que sí tiene sello propio son las citas diarias. Del 1 al 23 de diciembre, cada tarde se abre una ventana de Adviento en el Rathaus, diseñada por colegios de la comarca. Hay charanga a diario en la plaza y villancicos desde el balcón del ayuntamiento los domingos. Los bancos de St. Jakob, donde suena el órgano, son el mejor refugio si llueve. Con niños, apunta el Lichterzug, el desfile de farolillos que encabeza el Reiterle la primera semana.

La tienda de Käthe Wohlfahrt y el Deutsches Weihnachtsmuseum, en la Herrngasse, acumulan colas a media tarde, así que ve a primera hora. La torre del Rathaus, que el resto del invierno solo abre en fin de semana, se sube a diario mientras dura el mercado.

Al caer la noche sale el Nachtwächter, el vigilante nocturno que recorre el casco con farol y alabarda. Para mí es el mejor argumento de Rothenburg en Navidad, y solo lo aprovecha quien se queda a dormir.

Qué abre y qué cierra en Rothenburg entre Nochebuena y Reyes

Con el mercado desmontado, el calendario manda. El 24 las tiendas cierran como tarde a primera hora de la tarde, y el 25 y el 26 son festivos con los comercios cerrados por norma general, también los navideños. El 1 y el 6 de enero, Reyes, son igualmente festivos en Baviera. El Nachtwächter no sale el 24, el 25, el 26 ni el 31.

Los trenes circulan, con horario de festivo el 25 y el 26 y, por lo general, menos frecuencia las tardes del 24 y del 31, así que consulta bahn.de. Para cenar en Nochebuena, reserva: varios hoteles venden estancias con el menú del 24 incluido.

En los últimos años la Nochevieja se celebra en la Marktplatz con el Silvesterfunkeln, una fiesta gratuita con casetas y el Rathaus iluminado hasta la madrugada, sin petardos en el recinto. Buen plan si estás allí, aunque no justifica el viaje.

Mejor fecha para reservar alojamiento en Rothenburg

El alojamiento es el cuello de botella. Muchos hoteles se llenan unos tres meses antes y los fines de semana vuelan primero. Yo reservaría con cuatro meses de margen, seis si quieres sábado, o acabarás en un pueblo a 15 kilómetros, lejos de lo que vale la pena. Dentro de la muralla, la Herrngasse y el entorno del Plönlein quedan a pocos pasos del mercado. Con presupuesto ajustado, mira junto al Rödertor, cerca de la estación.

¿A quién le compensa este viaje?

A quien duerma al menos una noche dentro y organice el día al revés que los excursionistas, con el Plönlein vacío a primera hora y el pueblo para sí cuando oscurece. Funciona bien con niños, por el Reiterle y el Lichterzug, y con cámara.

Si solo puedes ir y volver en el día buscando un mercado grande, Rothenburg en Navidad te va a saber a poco, y Núremberg, a unos 80 kilómetros, encaja mejor. Tampoco lo elegiría del 24 al 26, con las casetas recogidas y casi todo cerrado.

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