¿Dónde comer en Cudillero bien y barato?

En Cudillero se come de maravilla, y ese es justo el problema. Medio Asturias lo sabe, así que las mejores mesas del puerto se llenan a diario en temporada alta y los fines de semana. Entre todos los restaurantes donde comer en Cudillero, mis apuestas seguras son Casa Julio y la Sidrería El Remo, y la regla de oro es reservar siempre que el plan lo permita.

La buena noticia es que hay opciones para todos los bolsillos. Se puede tapear por raciones de 9 o 10 euros, comer un menú casero completo a pocos kilómetros o sentarse a una mesa de mantel si la ocasión lo pide. Voy por partes.

Los clásicos del puerto donde no se falla

Los nombres que repiten todas las listas están a un paso de la Plaza de la Marina y funcionan con la misma lógica. Producto del Cantábrico, raciones generosas y lleno casi garantizado.

Casa Julio

El clásico entre los clásicos, con una terraza enorme en la misma plaza y vistas al anfiteatro de casas de colores. Aquí manda el mar. Yo pediría varias raciones para compartir, zamburiñas, anchoas, chipirones o gambas al ajillo, con la mayoría de platos rondando los 15 euros y algún capricho como los fritos de pixín en torno a los 20. Está siempre lleno, así que reserva o prepárate a esperar.

Sidrería El Remo

En la calle Fuente de Abajo, con la sidrería abajo y un comedor acristalado arriba desde el que se ve el puerto y la montaña. Su punto fuerte son los pescados a la brasa, con el rodaballo en cabeza, y unas zamburiñas que salen en todas las recomendaciones. El cachopo relleno de cecina y queso Vidiago ronda los 21 euros y el tique final baila entre 15 y 30 euros por persona según cuánto pescado entre en la comanda. Para mí es la mejor combinación de comida y vistas del pueblo.

Casa Mari

Sidrería de trato familiar en pleno centro, famosa por el pulpo, las almejas y los arroces marineros como el arroz negro. Las raciones van de 9 a 15 euros, las fabes con almejas rondan los 18 y el cachopo sube a unos 35. El aviso honesto es que las opiniones recientes sobre comida y servicio son dispares. Sigue siendo una opción sólida, pero echa un ojo a las reseñas del momento antes de reservar.

Dónde comer en Cudillero bien y barato

El truco para ajustar el gasto es sencillo. Raciones para compartir y un par de calles fuera de la primera línea del puerto. Las raciones asturianas son muy generosas y con dos o tres por pareja suele sobrar comida, así que pide poco a poco.

El Bar La Casina, en una calle más tranquila, es de los más económicos con criterio. Pulpo, chopitos, croquetas de jamón y tablas de quesos, con un gasto medio de entre 15 y 20 euros por persona y sin las colas de la plaza. La Sidrería Tapería El Centro juega en la misma liga, tapeo variado, patatas al cabrales, mejillones a la marinera y un cachopo de queso tres oscos y jamón ibérico que aparece entre los mejores de Asturias.

Y para rematar barato de verdad, la Confitería Raysa. Funciona desde 1970 y sus avellanitos y suspiros, las pastas típicas pixuetas, cuestan alrededor de un euro la pieza.

El menú del día, la asignatura pendiente del pueblo

Dentro del casco de Cudillero el menú del día prácticamente no existe, los locales viven de la carta y del turista de paso. La respuesta real a esa búsqueda se llama El Rosal y está en San Martín de Luiña, a unos 8 kilómetros. Menú casero completo con primero, segundo, bebida, postre y café, con la fabada y el pote asturiano como platos fuertes. Si vas en coche, que es lo habitual aquí, el desvío compensa de sobra para comer abundante sin sustos en la cuenta.

Si buscas una mesa especial

Para una comida con más nivel hay dos direcciones claras. El Ópera, en la propia Plaza de la Marina, es algo más caro que sus vecinos pero lo justifica con pescado del día fuera de carta, pastel de cabracho y uno de los cachopos con más fama de la villa. Manteles de tela y cocina seria.

La otra es Cabo Vidio, en Oviñana, de camino a la Playa del Silencio. Cocina más actual con producto local, almejas en salsa verde, sargo a la sidra y un comedor rústico con terraza rodeada de vegetación. De todos los sitios donde comer en Cudillero y alrededores, es el que elegiría para una celebración o para cerrar un día de playa.

Qué pedir, estés donde estés

La comanda pixueta tiene fijos. El curadillo, un pescado que se seca al sol y se sirve guisado, es la rareza local que merece la curiosidad porque apenas se encuentra fuera de aquí. Después van el pixín, que es como llaman al rape, las zamburiñas a la plancha y los percebes u oricios cuando hay. De cuchara, fabada o fabes con almejas. Y de postre, arroz con leche o frixuelos, los crepes asturianos de toda la vida.

Consejos para comer sin esperas

El resumen práctico es corto. Reserva siempre en verano, puentes y fines de semana, y si vas sin reserva llega sobre la una y media, cuando abren las cocinas y las terrazas todavía respiran. Entre semana y fuera de temporada, La Casina y El Rosal son los sitios donde no suele hacer falta reservar. Con niños tira de Casa Julio y su terraza, con presupuesto ajustado ve directo a La Casina, y para una ocasión que lo merezca, Cabo Vidio.

Comer bien es solo la mitad del plan. Si después te apetece bajar la comida con un paseo por la costa, tienes a mano varios de los pueblos bonitos cerca de Cudillero para alargar la ruta. Y si todavía dudas entre tantos restaurantes donde comer en Cudillero, quédate con la regla básica, apuesta segura en el puerto y reserva por delante.

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