Pueblos bonitos cerca de Monforte de Lemos [2026]

Cuando hago base en Monforte, la primera tarde la gasto siempre igual: subo andando al monte de San Vicente hasta la Torre del Homenaje y desde arriba miro el valle de Lemos para decidir hacia dónde tiro al día siguiente. De ahí salen casi todas mis escapadas por la Ribeira Sacra, y esta lista de pueblos bonitos cerca de Monforte de Lemos es el resultado de esas mañanas con el coche. Un aviso antes de nada. Aquí los kilómetros engañan, y un pueblo a 29 km puede costarte más de 40 minutos de curvas.

Monforte tiene sus propios planes, el paseo junto al río Cabe hasta el Ponte Vella incluido, pero lo que más le agradezco es la posición. Está en el centro de la Ribeira Sacra y en menos de una hora llego al Miño, al Sil o al Camino Francés. He ordenado los pueblos según cuánto me gustaron, del que más al que menos. Mi favorito es Belesar, por unos viñedos en bancales cayendo al río que no he visto igual en ningún otro sitio.

Belesar, el pueblo partido en dos por el Miño

Belesar está a 26 minutos de Monforte y es el sitio al que más veces he vuelto. Bajo en coche hasta el río, aparco cerca del embarcadero y cruzo el puente a pie, porque el pueblo tiene dos mitades y cada una pertenece a un concello distinto, Chantada en una orilla y O Saviñao en la otra. Las casas son de piedra con tejado de pizarra.

Lo que me enganchó fueron las viñas. Están colgadas en terrazas sobre la ladera, casi en vertical, y me paré en mitad del puente para verlas reflejadas en el agua. En otoño, con las hojas cambiando de color, es de las imágenes más bonitas que tengo de Galicia.

Si tienes una mañana, coge el catamarán por los cañones del Miño que sale del embarcadero. Son unas dos horas y ves los bancales desde abajo, que es como mejor se entiende eso que aquí llaman viticultura heroica. Para mí Belesar es imprescindible.

Castro Caldelas

Los 29 kilómetros hasta Castro Caldelas se convierten en 43 minutos de carretera, y aun así es el que más ganas tengo de repetir de todos los pueblos bonitos cerca de Monforte de Lemos después de Belesar. Está entre los Pueblos Más Bonitos de España y se nota en cuanto empiezas a callejear. Yo me fijé sobre todo en las casas señoriales, con escudos en la fachada, carpinterías de colores y balcones que van cambiando de una calle a otra.

Arriba del todo está el castillo, del siglo XIV. Recorrí entera su doble muralla porque desde ahí tienes el pueblo y los montes de alrededor enfrente. Al salir, las letras con el castillo de fondo son la foto que hace todo el mundo para Instagram, y tiene sentido. Me pareció precioso.

Antes de volver al coche me llevé unas bicas, el dulce típico del pueblo.

Samos y su monasterio

Samos queda a 43 minutos y lo combino con Sarria, que está a unos pocos kilómetros. El monasterio aparece de golpe en el fondo del valle, junto al río, y siempre paro un momento antes de entrar en el pueblo para mirarlo desde arriba.

El monasterio de San Julián sigue habitado por monjes, así que el interior solo se ve con visita guiada. La hice y la recomiendo. Tiene dos claustros, uno de ellos entre los más grandes de España, y el guía te va contando curiosidades del edificio que por tu cuenta pasarías por alto.

Lo que más me gustó, de todas formas, está fuera. La Capilla del Ciprés es prerrománica, del siglo IX, con una puerta en arco de herradura, y a su lado crece un ciprés de más de 500 años. Dicen que si lo abrazas llegas a Santiago sin dolor de pies. Me acerqué a verlo de cerca y el tamaño impresiona. Me encantó.

Portomarín, el pueblo que se mudó de sitio

Portomarín es el más lejano de la lista, 57 kilómetros y casi una hora de coche, y aun así lo recomiendo. El pueblo original quedó bajo el agua en 1963, cuando se llenó el embalse de Belesar, el mismo que llega hasta Belesar río abajo. Aparqué cerca del puente nuevo y subí por la escalinata de piedra que aprovecha un arco del antiguo puente medieval y termina en la Capilla de As Neves, que es por donde entran los peregrinos del Camino Francés.

Lo que justifica el viaje es la iglesia de San Xoán. Tiene aspecto de fortaleza, con almenas, porque la levantó una orden militar, y la trasladaron piedra a piedra antes de la inundación. Me acerqué al ábside a buscar los números que marcaron en los sillares para volver a montarla, y todavía se ven. Si el embalse va bajo, desde la orilla asoman restos del pueblo viejo. Muy bonito.

Os Peares, donde el Sil se junta con el Miño

Os Peares está más o menos a la misma distancia que Belesar, unos 27 minutos, y es el pueblo más raro de la lista. Pertenece a dos provincias y a cuatro concellos, y por él pasan el Miño, el Sil y el Búbal. Lo primero que hice fue subir al mirador del otro lado del Miño para entender el lío desde arriba.

Luego bajé y crucé el puente ferroviario azul por el paso de peatones que va junto a la vía. Si coincide con un tren, mejor. Al otro lado está el barrio de la Estación, que se quedó casi vacío cuando el tren dejó de traer gente y que ahora está lleno de murales sobre la vida del pueblo. Me gustó mucho, aunque se ve en una mañana.

Chantada

A Chantada llego en 28 minutos y casi siempre la junto con Belesar, porque la mitad de Belesar es de su concello y están muy cerca. El casco es pequeño y se recorre andando. Me gustan los soportales de piedra de la Rúa do Comercio y de la Rúa Dous de Maio, y suelo acabar tomando algo en una terraza de la Praza do Cantón, donde está el Ayuntamiento.

El otro motivo para venir es el queso. La quesería Airas Moniz hace un azul, el Savel, que se ha llevado premios nacionales, y se puede visitar con cata al final. Yo la hice y salí con queso para una semana. Muy recomendable si te gusta el azul.

Ourense, la excepción de la lista

Ourense es una ciudad, lo sé, pero queda a 44 minutos y la meto entre los pueblos bonitos cerca de Monforte de Lemos porque tiene planes para un día de lluvia. Aparco en el centro y voy directo a la Plaza Mayor, que está inclinada, algo bastante raro en una plaza mayor. Me siento en una terraza a mirar el Ayuntamiento y los soportales.

Después bajo a As Burgas, las fuentes termales de origen romano, donde el agua brota a más de 60 grados. Hay una piscina en la que te puedes bañar, y para mí es el plan más original de la ciudad. Merece la pena.

Ferreira de Pantón y las monjas bernardas

Es el más cercano de todos, a 13 minutos, y lo uso como escapada de media tarde cuando no me apetece coger mucho coche. Su monasterio románico es el único de la Ribeira Sacra donde todavía vive una comunidad de monjas de clausura, y entre los pueblos bonitos cerca de Monforte de Lemos es el que menos tiempo pide. Entré en la iglesia y en el claustro y a la salida compré la tarta de almendras que hacen ellas. Está muy buena. Si te sobra tiempo, la Fervenza de Augacaída queda en el mismo concello y tiene unos 40 metros de caída.

Sarria

En poco más de media hora estás en Sarria, y yo la visito el mismo día que Samos. Es el punto de salida de muchísimos peregrinos que hacen los últimos 100 kilómetros del Camino Francés, y eso se nota en la calle, con mochilas y bastones por todas partes. Subo por la Rúa Maior, que conserva casas con blasones y galerías, hasta los restos de la torre de la fortaleza, que es desde donde mejor se ve la villa. Interesante, sobre todo por el ambiente.

Si solo puedes ir a uno

Si solo tuviera un día libre, iría a Belesar por la mañana, cogería el catamarán y comería en Chantada antes de volver. De todos los pueblos bonitos cerca de Monforte de Lemos, es la escapada que mejor resume la zona, con viñedo, río y un casco para pasear. Castro Caldelas lo dejaría para otro día con calma, porque esa carretera no se hace con prisas.

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