En diciembre se hace de noche en Montreux hacia las cinco, y esa hora reparte el viaje mejor que cualquier plan. La mañana es para subir en tren de cremallera a Rochers-de-Naye, a 2.042 metros, donde Papá Noel recibe a las familias en una gruta excavada en la montaña. La tarde es para bajar al lago Lemán y ver cómo su trineo cruza el cielo por encima de las casetas cuando ya ha oscurecido. Por esa combinación, Montreux en Navidad compensa sobre todo a quien viaja con niños, y bastante menos a quien busca un mercado de casco histórico o llega después de Nochebuena.
El mercado abre en la segunda quincena de noviembre, en torno al día 20, y aguanta hasta media tarde del 24 de diciembre. A partir de ahí no queda nada montado, así que todo lo que cuento aquí cabe en esas cinco semanas.
- Fechas: de la segunda quincena de noviembre a media tarde de Nochebuena
- Dónde: el paseo junto al lago, a unos 200 metros de la estación
- Entrada: gratuita
- Mejor momento: al caer la tarde, para ver pasar el trineo
- Días a evitar: del 25 en adelante, cuando ya no queda nada montado
- Cómo llegar: en tren; los fines de semana por la tarde, los autobuses 201 y 204 son gratuitos
Cómo repartir el día en Montreux: la montaña por la mañana y el lago al anochecer
Lo que más distingue a Montreux en Navidad es que Papá Noel tiene casa propia en la montaña, y solo se llega a ella con el tren de cremallera de la MOB, la compañía ferroviaria de la zona. Sale de la misma estación de Montreux y tarda alrededor de una hora en subir, con paradas en Glion y Caux. El billete incluye la ida, la vuelta y la entrada a la casa, que abre de miércoles a domingo y algún lunes y martes suelto de diciembre. Las plazas salen a la venta a mediados de septiembre y las de fin de semana se agotan pronto, de modo que conviene tener la reserva antes de cerrar vuelos.
Arriba se cruza un túnel decorado hasta el despacho de Papá Noel, que habla con cada familia en su idioma y entrega a los niños un diploma de la visita. Hay que subir bien abrigado aunque en el lago luzca el sol, porque a esa altura hace frío de verdad. La visita no se recomienda a menores de tres años por la altitud y, si la nieve o el viento obligan a parar el tren, la MOB devuelve el importe.
Conviene estar abajo antes de que anochezca. Varias veces cada tarde, y alguna más temprano los fines de semana, un Papá Noel con trineo y renos despega del embarcadero de la CGN, la naviera del lago, y vuela sobre el paseo hasta la Place du Marché, donde se detiene unos minutos antes de volver por donde ha venido. El mejor sitio para verlo está entre la estatua de Freddie Mercury y la noria, que también sirve de mirador sobre el lago iluminado.
Mercado de Navidad de Montreux
El Mercado de Navidad de Montreux, que la organización llama Montreux Noël, abre en torno al 20 de noviembre y cierra a media tarde de Nochebuena sin un solo día de descanso entre medias. El castillo de Chillon añade tres fines de semana de mercado medieval, y si sobra una tarde, Vevey y Villeneuve, a pocos minutos, montan mercados más pequeños con las mismas fechas bajo la marca Riviera Noël.
Los muelles, el mercado cubierto y la Place du Marché

Más de 150 casetas de madera se alinean a lo largo de cerca de un kilómetro de paseo junto al lago. El resto del año ese paseo es el sitio donde la gente camina, se hace la foto con la estatua de Freddie Mercury y mira los Alpes al otro lado del agua. En diciembre se convierte en una calle de puestos de artesanía, adornos y comida con el lago siempre a un lado. No tiene el aire de plaza medieval de los mercados alemanes, y precisamente ahí está su gracia.
El refugio para los días de lluvia es el mercado cubierto de la Place du Marché, con puestos de fondue, raclette y vin chaud, el vino caliente de los mercados, y un comedor al fondo donde se puede comer gratis lo que se compra fuera. Dentro está también la Maison des vœux, un rincón donde pequeños y mayores cuelgan postales con sus deseos.
Noël au Château de Chillon, el mercado medieval

El castillo de Chillon, levantado sobre una roca dentro del lago a unos tres kilómetros del centro, se convierte en un mercado medieval tres fines de semana entre finales de noviembre y mediados de diciembre. Las salas y los patios se llenan de artesanos que trabajan con métodos antiguos, música, bailes y animales, y el plan funciona tanto para niños como para quien solo quiere ver el castillo con algo más de vida. Es el único de la zona con entrada de pago y encaja muy bien en la mañana de un domingo, después de una tarde en los muelles.
Cuándo hay más gente en Montreux y cuánto suben los precios
Montreux Noël recibe más de medio millón de visitantes en cinco semanas, y se nota sobre todo los sábados y domingos, cuando el paseo va lleno desde media tarde y los billetes a Rochers-de-Naye llevan semanas vendidos. Entre semana el mercado se recorre con calma y, para ver el vuelo, basta con llegar al paseo un poco antes.
Suiza es cara, pero estas semanas juegan a favor del viajero. El alojamiento en Montreux no se dispara entre semana y se llena más los viernes y sábados; la subida fuerte llega a partir del 26 de diciembre, cuando arranca la temporada alta de esquí en los Alpes.
Fuera de estas fechas, Montreux es una ciudad tranquila de paseo junto al lago, visita a Chillon y parada en la Queen Studio Experience, la exposición gratuita sobre Queen en el Casino, mientras que la cima de Rochers-de-Naye se sube por las vistas y las marmotas. Montreux en Navidad suma la nieve arriba y el mercado abajo, a cambio de días cortos y de más gente los fines de semana.
Días festivos en Montreux: qué cierra y cómo moverse
El 24 es el último día de todo. El mercado y los puestos de comida recogen a media tarde, el trineo adelanta sus vuelos para despedirse antes del cierre y la casa de Papá Noel abre por última vez. Quien llegue esa tarde se encontrará las casetas desmontándose.
El 25 es festivo en el cantón de Vaud, y quien alargue Montreux en Navidad hasta ese día encontrará cerrado el castillo de Chillon, igual que el 1 de enero. Para restaurantes y transporte lo prudente es comprobar los horarios de ese día con antelación. El 26, en cambio, no es festivo en Vaud y la ciudad recupera el ritmo de un día normal, aunque ya sin mercado. A partir de entonces Rochers-de-Naye vuelve a ser montaña de esquí y el cremallera sigue funcionando, ya sin la casa de Papá Noel.
Para el resto de la temporada, el tren es la forma más cómoda de llegar: la oferta Christmas’n’Rail de los ferrocarriles suizos rebaja hasta la mitad el trayecto, la taza y un vino caliente con bretzel, siempre comprando online y mientras queden plazas con descuento. Los fines de semana por la tarde, los autobuses 201 y 204 que unen Montreux con Vevey y Villeneuve son gratuitos.
Nochevieja en Montreux
La Nochevieja aquí es un plan de interior. No he encontrado fuegos artificiales ni una fiesta pública anunciada en los muelles; el plan documentado son las cenas de gala del Casino Barrière, de pago y con reserva, con orquesta y baile en el salón panorámico. El 1 y el 2 de enero son festivos en Vaud, así que esos dos días conviene contar con horarios de festivo. Quien quiera despedir el año en la calle tendrá que buscar otra ciudad.
¿Qué días elegir para ir a Montreux en Navidad?
Los mejores días caen de jueves a domingo entre finales de noviembre y mediados de diciembre. En ese tramo coinciden los fines de semana del mercado medieval de Chillon con la casa de Papá Noel abierta y el mercado ya en marcha. Un esquema que funciona es llegar el jueves, subir a Rochers-de-Naye el viernes por la mañana y quedarse en el paseo hasta el vuelo de la tarde, y dejar el sábado o el domingo para Chillon y una escapada en autobús gratuito a Vevey o Villeneuve.
La última semana antes de Nochebuena sigue teniendo mercado, pero Chillon ya ha recogido su mercado medieval y las plazas del cremallera para el fin de semana se habrán vendido con mucha antelación. Si las fechas solo dan para después del 25, Montreux deja de ser la parada: lo que queda entonces es una ciudad tranquila junto al lago y el principio de la temporada de esquí.