Un punč en Hlavné námestie cuesta entre 3 y 5 euros y la plaza se cruza sin empujones, y eso pesa más que cualquier foto a la hora de elegir Bratislava en Navidad. Los mercados abren a finales de noviembre y aguantan hasta los primeros días de enero, con una pausa que siempre incluye el 24 y el 25.
Para una escapada de una o dos noches compensa, sobre todo hasta mediados de diciembre. Para un viaje largo dedicado solo a mercados, se queda corta.
- Fechas: de finales de noviembre a primeros de enero (el de Hviezdoslavovo, hasta Reyes)
- Dónde: Hlavné y Primaciálne námestie, y Hviezdoslavovo námestie
- Entrada: gratuita
- Horario orientativo: de media mañana a las diez de la noche
- Días a evitar: el 24 y el 25, con las casetas cerradas
- Bebida típica: punč, también de vino blanco, con depósito por la taza
Lo que cuesta Bratislava con el mercado montado y cuándo se llena
El gasto fuerte de Bratislava en Navidad se va en el hotel.
Comer de pie sale barato para una capital del euro. El alojamiento sube con respecto al otoño, y los fines de semana de diciembre son los primeros en agotarse. Entre semana bajan los precios y también la gente.
Hlavné námestie se llena pronto por la tarde, con eslovacos que pasan a tomar algo al salir del trabajo y, los fines de semana, visitantes de Austria y Hungría. Las mañanas entre semana son lo más tranquilo, y las dos primeras semanas de diciembre dan el mercado completo antes de la ola de las fiestas.
Ni el sábado más concurrido llega a agobiar.
Mercado de Navidad de Bratislava
Son dos mercados con organizadores y calendarios distintos. El Mercado de Navidad de Bratislava que monta el ayuntamiento ocupa Hlavné y Primaciálne námestie y desmonta en los primeros días de enero. El de Hviezdoslavovo námestie depende del distrito de Staré Mesto y suele aguantar hasta Reyes.
Hlavné námestie y Primaciálne námestie

Algo más de setenta casetas, y más de la mitad son de comida y bebida. Hay cerámica, cuero y velas de cera de abeja, en poca cantidad. El escenario tiene programa de viernes a domingo, con coros y grupos folclóricos. La torre del Antiguo Ayuntamiento (Stará radnica) da la mejor vista de la plaza encendida.
En Primaciálne, al lado, se planta el Vianočný les, decenas de árboles decorados por escolares que después se donan a entidades sociales. Allí está también la Prívetivá zóna, un espacio cubierto y sin barreras para familias con carrito o personas mayores.
Hviezdoslavovo námestie

El bulevar que termina en el Teatro Nacional Eslovaco tiene más espacio, pista de hielo y tres escenarios. Para cenar de pie con sitio para moverse, gana a Hlavné, y es el que conviene guardar para quien llega en los primeros días de enero.
Tranvía gratis y procesión de Mikuláš: Bratislava fuera de las casetas
La Vianočná električka, un tranvía rojo cubierto de luces, da vueltas gratis por el centro desde principios de diciembre hasta Reyes. Sale de Jesenského, junto al teatro. Funciona por la tarde y, los fines de semana, desde mediodía. El 24 descansa.
En torno al 5 de diciembre, víspera de San Nicolás, sale de Hviezdoslavovo una procesión de farolillos con Mikuláš, un ángel y un diablo hasta el parque Sad Janka Kráľa, en la otra orilla del Danubio. Va llena de niños.
Comparada con el resto del año, Bratislava en Navidad se vive al revés. Anochece antes de las cuatro y media, así que el castillo y la Iglesia Azul van por la mañana y el centro gana por la tarde. El Danubio pierde peso, porque el Twin City Liner que lleva a Viena por el río solo navega de abril a octubre. Hviezdoslavovo, un paseo arbolado el resto del año, pasa a ser el rincón con más vida. Quien prefiera la ciudad vacía y barata tiene enero y febrero, ya sin mercado.
Del punč blanco a la majólica de Modra
Los rótulos suelen estar solo en eslovaco, así que conviene reconocer estos nombres.
- Punč, vino caliente que aquí se hace a menudo con vino blanco. Sale mejor en las casetas de vino, y hay versión sin alcohol para niños.
- Medovina, hidromiel caliente y más dulce.
- Lokše, tortas finas de patata, saladas con manteca de oca o dulces con mermelada de ciruela.
- Cigánska pečienka, cerdo o pollo a la plancha con cebolla y mostaza en un panecillo.
- Kapustnica, sopa de chucrut con salchicha, la mejor defensa contra el frío.
De recuerdo, la majólica de Modra, cerámica blanca pintada en azul de un pueblo vinícola a una hora al norte, tiene más identidad que cualquier adorno. Casi todas las casetas aceptan tarjeta, aunque los artesanos pequeños agradecen el efectivo.
Casetas cerradas y tiendas hasta mediodía: el 24 y el 25 en Bratislava
El 24, Štedrý deň, es festivo en Eslovaquia, igual que el 25 y el 26. Las casetas cierran el 24 y el 25, y según la edición la pausa se estira al 26. Por ley, las tiendas cierran el 24 a partir de mediodía y todo el 25 y el 26, salvo farmacias y gasolineras. Lo mismo rige el 1 de enero.
El transporte no se para. El 24 pasa a horario de domingo, las líneas diurnas se retiran por la tarde y quedan los búhos.
Esos dos días quedan descartados para el mercado, y desde el 27 la plaza vuelve a tener vida. Los horarios de museos para esas fechas conviene confirmarlos antes.
Nochevieja en Bratislava sin fuegos oficiales
El ayuntamiento celebra Silvester en Hviezdoslavovo con conciertos gratuitos y cuenta atrás. Fuegos oficiales no hay desde hace varios años, por presupuesto y por motivos ambientales, y los que se ven a medianoche son de particulares. Las casetas de comida alargan el horario esa noche y hay tranvías hasta la madrugada. La mesa en un restaurante del centro se reserva desde finales de noviembre.
Bratislava como base para Viena: dónde dormir en diciembre
El tren regional sale cada hora desde Hlavná stanica o Petržalka y llega a Viena en torno a una hora. Con esa frecuencia, Bratislava en Navidad funciona como base para hacer el mercado vienés en el día y volver con la noche libre para Hviezdoslavovo.
Dormir en el casco viejo (Staré Mesto) permite volver andando del mercado. Si el centro está completo, Petržalka, al otro lado del Most SNP, queda a un cuarto de hora a pie. Para un fin de semana de diciembre, mes y medio o dos de margen es lo razonable.
¿Le basta a Bratislava con ser más barata que Viena?
Para una escapada de mercados, sí, si se sabe a qué se viene. Bratislava en Navidad ofrece una plaza pequeña llena de casetas de comida, un bulevar con pista de hielo y un tranvía gratis, todo a pie. Viena gana en tamaño y en artesanía, y por eso funciona mejor como excursión desde aquí que al revés.
El punč de 3 euros, tomado un martes de principios de diciembre con la plaza a medio llenar, resume la mejor versión de la ciudad. Para una semana de mercados, el material se agota en dos días.